Blogia
ellosnolohandicho

Todo un triunfo

El Ministerio de Trabajo acaba de hacer públicos los datos de siniestralidad laboral del primer semestre de 2007 enfatizando el porcentaje de reducción de los mortales. Los datos cuantitativos son: 580 trabajadores fallecieron en accidente laboral durante los seis primeros meses del año, 419 perdieron la vida en su puesto de trabajo, en tanto que 161 fallecieron en accidentes ’in itinere’; también se registraron 510.302 accidentes con baja; los accidentes graves están absolutamente estancados en 4.406 casos.

Aún tomando nota de la reducción concreta del número de accidentes mortales, no cabe ningún tipo de triunfalismo. Quinientos ochenta trabajadores/as que pierden la vida por el simple hecho de tener que ir a ganársela cada día es un horror. Y no es una situación excepcional, sino un tributo continuo, permanente y dramático de todos los días, meses y años. Anualmente los trabajadores muertos superan ampliamente el millar y el número de accidentes con baja el millón largo. Desde que se aprobó la tan esperada Ley de Prevención de Riesgos Laborales (1995) ha fallecido más de 16.000 personas. A ello habría que añadir el elevado volumen de las enfermedades profesionales que afecta a cerca de dos millones de personas en España. Y estos terribles datos no pueden ser fruto de la fatalidad ni una maldición bíblica, ya que esta situación no es así de dramática en otros países de la UE: es nuestro país el que está a la cabeza en las tasa de siniestralidad europeas.

0 comentarios